Sé para que vino.
Sé que tiene la otra mitad del mundo,
Trae cuchillos afilados en oscuros laberintos,
en palabras eternas.
Trae el fulgor bajo sus ropas.
Me ha dejado las hebras de sus pasos
como garras de luz sobre las sienes.
No lo dejéis pasar,
ha bebido en la fuente profunda de mi dolor
y me quiere desnuda,
y me quiere mansa,
y pura me quiere.
Soledad Soul
Poeta contemporánea
